La persiana no sube o se queda a medias
Suele ser la cinta rota o descarrilada dentro del cajón, el recogedor gastado o el muelle sin tensión. En persianas motorizadas, muchas veces es el condensador del motor o el final de carrera desajustado. Es una reparación rápida si se coge a tiempo; si se fuerza, acaba en lamas partidas y en una factura bastante mayor.
Va dura, hace ruido o rasca
En Villajoyosa esto es casi siempre salitre. El aire de mar oxida las guías laterales y el eje, y las lamas de aluminio empiezan a rozar. En viviendas de Playa Centro, Playa del Paraíso o Playa del Torres lo vemos constantemente. Se resuelve limpiando y engrasando guías, sustituyendo rodamientos y, si el eje está muy comido, cambiándolo antes de que parta.
Lamas partidas o dobladas
Por golpe, por viento fuerte con la persiana a media altura o por forzarla cuando ya estaba atascada. Se sustituyen las lamas dañadas sin cambiar la persiana entera siempre que el perfil siga disponible; si es un modelo antiguo o descatalogado, buscamos perfil compatible o fabricamos el paño nuevo a medida.
No cierra del todo y deja la casa abierta
Esta es la urgencia clásica y la razón principal por la que existe el servicio de 24 horas. Una persiana que no baja en planta baja o en un bajo comercial es un problema de seguridad, no de comodidad. Si nos llamas por esto, es prioridad.
Cierre metálico de comercio atascado
El aviso más caro para el cliente, porque cada hora cuenta. Cierre que no sube a primera hora, que no baja al cerrar, motor quemado, cerradura reventada o guía torcida. Lo atendemos fuera de horario comercial, también en festivos y en temporada alta.
Motor quemado o sin respuesta
Diferenciamos si el problema es el motor, el mando, el receptor o la instalación eléctrica antes de proponer nada. Cambiar un motor que funcionaba porque el fallo estaba en el mando es exactamente lo que no hacemos.